De todos los jugadores que estaban presentes en la mesa final del histórico European Poker Tour de San Remo, probablemente el que tenía menos opciones de ganar era un jugador en el que todos los entendidos del poker coincidían. No era una cuestión de fichas sobre la mesa, ni mucho menos, sino una cuestión de experiencia.
Constant Rijkenberg era considerado el “pardillo” de la mesa y tenía todas las papeletas para quedar eliminado en primer lugar, dependiendo de lo conservador de su juego, pero nada más lejos de la realidad, el pez pequeño se comió a los tiburones y se hizo con un triunfo inesperado para todos, incluso nos atrevemos a decir que también para él mismo.
Rijkenberg fue el protagonista de jugadas muy extrañas y con mucha suerte, porque jugaba en muchas ocasiones cantidades inadecuadas con cartas inadecuadas y, sobre todo, contra rivales inadecuados. Constant Rijkenberg venció al fines Kalle Niemi en el cara a cara final para llevarse el gran cheque de 1.508.000 € y el título de campeón del EPT. Sin duda su nombre es uno de los que hay que añadir a la lista de jóvenes promesas que dominan el panorama del Poker últimamente.
El estilo de Rijkenberg no es convencional. Su semana en el EPT fue una montaña-rusa llena de grandes faroles y de calls heroicos, de los cuales sólo algunos tuvieron éxito. Pero todo esto estuvo compensado con grandes dosis de agresión aleatoria y de un juego excelente que finalmente dio sus frutos.
Parecía que el destino quería que llegara lejos en este torneo, porque por muy mal que jugara, las cosas no terminaban por salirle mal del todo y siempre se las arreglaba para salir con vida de los entuertos en los que él solo se metía, más cuando consiguió eliminar al que había sido el líder en fichas durante gran parte de la noche, lo que hizo que su stack creciera considerablemente, casi a la misma velocidad que lo alocado de su juego.
El heads up final lo jugó contra Kalle Niemi, que tan sólo duró cinco manos cuando apostó todo con 3 5 10 5 sobre la mesa y el holandés igualara, venciendo finalmente con pareja de ases. Niemi también puede mantener la cabeza alta. El fines jugaba su primer evento en vivo tras ganar su asiento en PokerStars por 27 $. La inversión le salió bien, pues se irá de Italia con 862.000 € más en su bolsillo.
La mesa final quedó de la siguiente forma:
1º. Constant Rijkenberg (1.508.000€)
2º. Kalle Niemi (862.000€)
3º. Gustac Sundell (480.000€)
4º. William Reynolds (377.000€)
5º. Dragan Galic (314.000€)
6º. Ovi Balaj (229.000€)
7º. Alex Fitzgerald (171.000€)
8º. Danilo D´Ettoris (114.000€)

