El gobierno de los Estados Unidos llevó a cabo una operación especial antes y durante el Super Bowl para detener las apuestas online. La operación forma parte de una campaña contra las apuestas en Internet, liderada por fiscales federales y agentes de la unidad de crimen organizado del FBI.
La campaña se endureció en las semanas previas al Super Bowl, mientras los norteamericanos se preparaban para apostar más de 5 billones de dólares en el juego entre los Bears de Chicago y los Colts de Indianápolis. EL domingo de Super Bowl es considerado como el mayor evento de apuestas del año.
El pasado mes, dos miembros de la junta directiva de Neteller, una empresa que se dedica a las transferencias online de dinero, fueron arrestados en California y en las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Los arrestos evitaron que otros ejecutivos del mundo del juego viajaran al país para evitar ser detenidos.


